El total de activos bajo gestión en private capital creció entre un 10% y un 15% interanual en 2025, alcanzando una proporción significativa de estructuras alternativas. Estas nuevas formas de capital, que incluyen cuentas separadas (SMAs) y coinversiones, representaron entre el 33% y el 35% del total, en comparación con el 27% y el 29% de hace cinco años.
El último informe de McKinsey & Company sobre mercados privados revela que el fundraising en fondos closed-end de private equity tuvo una caída del 17% interanual en 2025, totalizando aproximadamente 616.000 millones de dólares. Aunque este dato es notable, la consultora advierte que no es suficiente para entender completamente la evolución del sector.
McKinsey destaca que el capital no ha abandonado el private equity, sino que se está canalizando a través de estructuras más flexibles y personalizadas. Este cambio responde a las demandas específicas de los inversores institucionales, alterando la dinámica tradicional entre estandarización y personalización en la industria.