Acacia Inversión ha presentado una estrategia para 2026 que prioriza la construcción de carteras adaptadas a diversos escenarios, dejando atrás la replicación de índices tradicionales. Esta decisión responde a la creciente concentración de los índices estadounidenses y a valoraciones cada vez más exigentes en el mercado.
El consejero delegado de Acacia, Álvaro Vitorero, y Mikel Ochagavia han señalado que el mapa de oportunidades está evolucionando, con el núcleo tecnológico de EE.UU. mostrando un riesgo creciente. La debilidad del dólar y el nuevo ciclo de materias primas están impulsando una rotación hacia activos y geografías menos representados en las carteras convencionales.
Un pilar clave de la estrategia es el refuerzo de los activos reales, con una perspectiva positiva hacia metales preciosos, a excepción del petróleo. Factores como la inflación persistente y la creciente demanda de bancos centrales respaldan el interés en oro y plata.
Además, Acacia Inversión contempla una rotación hacia Japón, donde las reformas y la normalización monetaria presentan oportunidades atractivas, especialmente con un yen infravalorado que podría apreciarse en el futuro.