La Corte Suprema de Estados Unidos ha declarado inconstitucionales los aranceles del 15% impuestos a la Unión Europea, lo que representa un golpe significativo para la política económica del presidente Donald Trump. Esta decisión afecta a los gravámenes que se aplicaban a la mayoría de los envíos provenientes de terceros países, aunque mantiene los aranceles del 50% sobre el acero y el aluminio, así como el 15% a la automoción.
El tribunal, con una votación de 6 a 3, determinó que Trump no posee la autoridad para imponer barreras comerciales sin la aprobación del Congreso. La justicia estadounidense también advierte sobre la posibilidad de que el Gobierno tenga que devolver una cantidad significativa de dinero recaudado a través de estos gravámenes, aunque no se especifica cómo se llevará a cabo este proceso.
Este fallo ha llevado a la Unión Europea a solicitar mayor claridad a Washington respecto a sus políticas comerciales. La decisión judicial cuestiona la legalidad de los aranceles anteriores, lo que podría tener un impacto considerable en la economía de ambas partes.