La Agencia Tributaria ha implementado nuevas medidas para el control de las criptomonedas en la declaración de la Renta del ejercicio 2025, que se presentó desde el 8 de abril hasta el 30 de junio. Con el objetivo de aumentar la transparencia y la fiscalización, se han creado casillas específicas en el borrador fiscal, numeradas del 1800 al 1814, donde los contribuyentes deberán detallar las ganancias y pérdidas derivadas de la compra y venta de activos digitales.
La normativa exige un desglose minucioso de las transacciones, incluyendo el valor de adquisición y transmisión, así como las fechas correspondientes. Este cambio busca acabar con la ambigüedad que anteriormente rodeaba la tributación de criptomonedas en España.
Además, es importante destacar que cualquier permuta de criptomonedas genera una ganancia o pérdida patrimonial sujeta a declaración, según el criterio FIFO (First In, First Out). La campaña de este año también implica un enfoque más riguroso respecto a las operaciones de staking y saldos en el extranjero.