Durante el periodo de presentación de la Declaración de la Renta de 2025, que finalizará a finales de junio, los ciudadanos se enfrentan a un aumento significativo en sus impuestos. Desde que Pedro Sánchez ocupa la presidencia, cada familia ha visto un incremento de 1.657 euros anuales en el IRPF y patrimonio. Este aumento no ha conllevado mejoras en la calidad de vida, ya que casi 16% de los ingresos familiares se destina directamente al Estado.
Paralelamente, en el Tribunal Supremo se llevará a cabo el juicio de Koldo y José Luis Ábalos, relacionado con la corrupción en la adquisición de mascarillas durante la pandemia. Este juicio es el primero de varios que analizarán la gestión de los ministerios socialistas desde la moción de censura que defendió Ábalos. La situación se complica para los contribuyentes al evidenciar el uso ineficaz de los fondos públicos durante el mandato del actual Gobierno.
Desde el 1 de enero de 2026, también se ha incrementado en un 42% la base de cotización para los autónomos, lo que ha generado más presión financiera sobre este colectivo. La falta de control en la gestión de los recursos públicos ha sido criticada por diversos sectores, que denuncian el caos administrativo y el uso indebido de los fondos destinados a servicios públicos.