Los propietarios de viviendas en Nueva York podrían enfrentar un aumento del 9,5% en sus impuestos, según el anuncio del alcalde de la ciudad. Este incremento es parte de una propuesta que busca afrontar las crecientes necesidades fiscales de la metrópoli.
La medida, si se implementa, afectaría a una amplia gama de propietarios, generando un impacto significativo en el mercado inmobiliario local. Las autoridades han señalado que se trata de una respuesta necesaria ante la presión financiera que enfrenta la ciudad.
El debate sobre esta propuesta está en marcha, y se espera que se discuta en las próximas sesiones del consejo municipal. La implementación de estos cambios podría tener lugar en el próximo año fiscal, aunque aún no se han fijado fechas definitivas.