Los sindicatos han expresado su desconfianza hacia los incentivos fiscales propuestos por el Gobierno para la CEOE, relacionados con la aceptación de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI). Esta oferta, que incluye bonificaciones a través de la ley de Sociedades, ha sido recibida con escepticismo, tanto por parte de la patronal como de los sindicatos, que la consideran llena de incógnitas.
Durante una reunión de la mesa de diálogo social, el secretario general de CC.OO., Unai Sordo, criticó la propuesta, manifestando que le preocupa su formulación, especialmente dado que la ley de Sociedades no ha recuperado su nivel de recaudación previo a 2008 y tiene numerosas exenciones. La propuesta concreta debería presentarse a los agentes sociales en las próximas horas, antes de la reunión programada para mañana.
El Ministerio de Hacienda trabaja contrarreloj para definir cómo se articularán estos incentivos, que están condicionados al mantenimiento de plantilla y a incrementos salariales por encima del SMI. Los sindicatos han subrayado que su apoyo a un aumento del 3,1% está condicionado a limitar la absorción de pluses, para evitar demoras adicionales en la implementación del SMI.