En España, hay municipios como Marbella, Benidorm y las Islas Canarias que, a pesar de su imagen de lujo y viviendas costosas, presentan estadísticas de pobreza alarmantes. Más del 40% de sus habitantes no realizan la declaración de la renta, lo que afecta la representación real de la riqueza en estas áreas.
Un análisis revela que alrededor del 10% de los residentes en estos lugares provienen de otros países, principalmente de la Unión Europea y del Reino Unido. Estos individuos tienen la autorización legal para residir en España por un periodo de hasta seis meses, pero no contribuyen a las arcas fiscales mediante la declaración de la renta.
Así, aunque su consumo y compras generan ingresos a través del IVA, estos fondos no se traducen en mejoras para la infraestructura local, hospitales o en la calidad de vida de los residentes que viven allí de forma permanente.