La eliminación de la obligación de realizar la declaración de la renta para los beneficiarios de prestaciones por desempleo entrará en vigor en el ejercicio fiscal de 2025. Esta decisión fue adoptada por el Gobierno y se incluye en un Real Decreto-ley recientemente aprobado por el Consejo de Ministros, que modifica la Ley General de la Seguridad Social.
El Ejecutivo ha justificado esta medida argumentando que la anterior obligación representaba una carga administrativa innecesaria para los desempleados, ya que solo constituía una formalidad. De este modo, se rectifica lo establecido en la reforma del subsidio de paro de 2024.
El SEPE podrá seguir verificando la información tributaria de los beneficiarios a través de consultas directas, sin requerir la presentación de la declaración. Esta modificación busca reducir la burocracia y facilitar el acceso a las prestaciones por desempleo, teniendo en cuenta las diferencias en la normativa aplicable y la finalidad de cada tipo de ayuda.