El precio del diésel y la gasolina en España ha alcanzado niveles alarmantes, con el combustible alcanzando los 1,60 euros por litro para la gasolina y 1,64 euros para el diésel. Estas cifras representan un incremento del 7,7% y del 15% respectivamente, marcando la mayor subida desde el inicio del conflicto en Ucrania. Esta situación se ve impulsada por la crisis geopolítica en Oriente Medio y el precio del barril de petróleo, que ronda los 100 dólares.
Los impuestos sobre los hidrocarburos en España, que incluyen el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH) y el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), contribuyen a este encarecimiento. El IEH para la gasolina asciende a 0,4727 euros por litro, mientras que para el gasóleo es de 0,379 euros. A esto se suma un 21% de IVA que se aplica al precio final, aumentando el coste para los consumidores.
La recaudación por estos impuestos ha sido significativa, con más de 12.500 millones de euros ingresados por el IEH y 8.400 millones de euros por el IVA de los carburantes, alcanzando un total de 20.910 millones de euros hasta la fecha. Se anticipa que la Agencia Tributaria publique las cifras definitivas de recaudación para el año 2025 la próxima semana.