Un reciente estudio del Institut d’Economia de Barcelona ha revelado que la descentralización fiscal en España puede llevar a un aumento de los impuestos. Actualmente, las comunidades autónomas retienen y gestionan el 50% del IRPF, el principal impuesto del país, así como el 50% del IVA y el 58% de los impuestos especiales, aunque en estos últimos no tienen poder decisional.
El estudio indica que las personas con un fuerte sentido de pertenencia a su comunidad autónoma tienden a preferir una mayor redistribución de la renta cuando se enteran de que su CCAA tiene control sobre el IRPF. Esta tendencia se traduce en un aumento del 7% en la preocupación por la desigualdad y la redistribución tras conocer la capacidad fiscal de su comunidad.
Según los investigadores, la mayoría de la población desconoce el grado de descentralización fiscal en España, lo que permite observar cambios en las preferencias tributarias de los encuestados una vez que se les informa sobre la gestión del IRPF por parte de las CCAA. La conclusión sugiere que la descentralización puede llevar a una mayor aceptación de un IRPF más alto para fomentar la igualdad dentro de cada comunidad.