El Gobierno español implementará recortes fiscales en el IVA de las gasolinas y la electricidad, fijando el tipo impositivo en un 10%. Esta medida, que también incluye rebajas en los precios del gas, estará vigente por un periodo máximo de tres meses.
Las autoridades han señalado que si los precios de estos combustibles y servicios no experimentan un incremento significativo, las reducciones fiscales podrían ser desactivadas antes de que finalice el plazo establecido. Esta acción forma parte de un esfuerzo por aliviar la carga económica sobre los ciudadanos y recuperar parte del escudo social.
Con estas medidas, el Gobierno busca estabilizar el impacto de la inflación y garantizar el acceso a recursos esenciales. Los cambios se enmarcan dentro de la estrategia del Ejecutivo para responder a las actuales condiciones del mercado energético.