El presidente de Samsung Electronics, Lee Jae-yong, junto a su familia, ha completado el pago de un impuesto sobre la herencia que asciende a 12 billones de wones (aproximadamente 8.000 millones de dólares), marcando un hito en Corea del Sur. Este pago, realizado en seis plazos durante los últimos cinco años, está relacionado con el legado del fallecido Lee Kun-hee, quien dejó una fortuna valorada en 26 billones de wones (más de 17.000 millones de dólares).
La contribución de la familia representa aproximadamente una vez y media la recaudación total del impuesto de sucesiones en el país para el año 2024. Con una tasa del 50%, Corea del Sur tiene uno de los impuestos sobre sucesiones más altos a nivel global. A través de un comunicado, Samsung confirmó que se ha realizado el pago final, destacando que "el pago de impuestos es un deber natural de los ciudadanos".
Este desarrollo ha sido vigilado de cerca por los inversores, ya que podría influir en la capacidad de la familia Lee para mantener el control del conglomerado surcoreano, el mayor chaebol del país, con operaciones en diversos sectores como la electrónica y la construcción.