La Agencia Tributaria de España abrirá en octubre el periodo anual para que los autónomos soliciten su inclusión en la nueva Cuenta Corriente Tributaria, que permitirá cruzar devoluciones y pagos fiscales a partir de 2027. Este mecanismo busca simplificar la gestión fiscal al consolidar impuestos y devoluciones en un solo saldo, evitando que los trabajadores por cuenta propia tengan que abonar impuestos mientras esperan por devoluciones por parte de Hacienda.
Los autónomos interesados deberán presentar su solicitud durante el mes de octubre. Esta cuenta se liquidará trimestralmente, y si el saldo resulta a favor de Hacienda, el autónomo deberá ingresar la diferencia correspondiente. En caso contrario, la Administración procederá con la transferencia de los fondos adeudados.
Un requisito fundamental para poder acceder a este sistema es que las devoluciones reconocidas en el ejercicio anterior deben representar al menos el 40% de las deudas computables. Además, no se podrán incluir sanciones ni autoliquidaciones presentadas fuera de plazo, lo que limita su aplicación a un número específico de autónomos.
Este nuevo sistema no implica un adelanto de las devoluciones, sino que se centra en evitar el pago de impuestos mientras el autónomo mantiene un crédito reconocido ante Hacienda. Las cantidades que la Administración deba devolver por el IRPF, el IVA o el Impuesto sobre Sociedades se anotarán en la cuenta junto a las deudas derivadas de los pagos a cuenta cuya fecha límite coincida con la vigencia del mecanismo.
En el caso de los autónomos personas físicas, es común que se crucen devoluciones de la renta con cantidades que deben ser ingresadas. Este sistema busca facilitar la gestión fiscal y mejorar la liquidez de los trabajadores autónomos, permitiéndoles manejar sus obligaciones fiscales de manera más eficiente.
Contexto: La implementación de la Cuenta Corriente Tributaria se enmarca en un esfuerzo más amplio por parte de Hacienda para modernizar y facilitar el cumplimiento fiscal entre los autónomos en España. En los últimos años, se ha observado un incremento en la presión fiscal sobre este colectivo, lo que ha llevado a muchos a solicitar cambios que les ayuden a gestionar sus obligaciones de manera más efectiva. Esta medida se suma a otras iniciativas de la Administración que buscan optimizar el proceso tributario y mejorar la relación entre Hacienda y los trabajadores por cuenta propia.