El nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por el Ministerio de Hacienda ha desatado una ola de críticas entre las comunidades autónomas, particularmente aquellas gobernadas por el PP y el PSOE. La reunión del Consejo de Política Fiscal, celebrada el 4 de septiembre de 2026 en Madrid, se vio marcada por el rechazo unánime de todas las regiones, salvo Cataluña y Canarias, hacia el modelo que se discute. Este modelo ha sido calificado como "aberrante" e "insolidario" por representantes de diversas comunidades, que afirman que favorece a Cataluña en detrimento de otras autonomías.
Juan Alfonso Ruiz Molina, consejero de Economía y Hacienda de Castilla-La Mancha, fue uno de los más enfáticos en su oposición. Ruiz Molina declaró que desde el inicio se han manifestado en contra del modelo, argumentando que "es un modelo de Cataluña pensado para Cataluña" y que "perjudica" a su comunidad autónoma. También hizo hincapié en que el nuevo sistema prioriza la ordinalidad sobre la solidaridad entre las regiones.
El titular de Hacienda de Extremadura, Elena Manzano, expresó similitudes en su postura, acusando al modelo de crear una disparidad que deja a su región "congelada" mientras beneficia a Cataluña. Manzano criticó la situación diciendo que "Extremadura condenada a la nada más absoluta" es inaceptable. Desde Asturias, Guillermo Peláez también se unió a las críticas, lamentando que sus sugerencias no fueron consideradas en la propuesta por parte de Hacienda.
A pesar del rechazo generalizado, el nuevo modelo avanzará gracias a los votos de calidad de los órganos del Estado, lo que ha suscitado aún más descontento entre las comunidades. La ausencia de Madrid en esta cumbre no fue un tema ampliamente discutido, aunque la consejera de Hacienda de Andalucía, Carolina España, mostró respeto por la decisión de Madrid de no participar, reiterando su firme rechazo al sistema propuesto.
La situación se complica aún más con la presión política ejercida, ya que Madrid ha instado a las comunidades autónomas gobernadas por el PP a sumarse a un boicot contra el nuevo modelo. La decisión de no asistir a la cumbre plantea interrogantes sobre la cohesión y colaboración entre las comunidades autónomas en España, especialmente en asuntos tan críticos como la financiación regional.
Contexto: La financiación autonómica en España ha sido un tema de controversia durante años, con diferentes comunidades demandando un reparto más equitativo de los recursos. Este nuevo modelo llega en un momento en que la presión sobre las autonomías es alta, y Cataluña ha sido históricamente un foco de atención debido a sus demandas de mayor autonomía y recursos. La situación actual refleja la complejidad de la política regional en España, donde las diferencias entre comunidades pueden generar tensiones significativas en la gobernanza y la distribución de fondos públicos.