La Unión Europea ha anunciado la eliminación de la franquicia aduanera a partir del 1 de julio de 2026, lo que implica que los autónomos y particulares deberán pagar tasas por pedidos de hasta 150 euros provenientes de fuera del territorio comunitario. Esta reforma, según expertos, responde al auge del comercio electrónico y busca equilibrar la competencia con productos extranjeros.
La normativa, identificada como Reglamento (UE) 2026/382, elimina la exención de derechos de importación que beneficiaba a pequeños negocios y consumidores. Rodanthi Tzortzaki, abogada especializada en Derecho Mercantil internacional, destacó que la medida representa un coste adicional para quienes importen productos de bajo valor, un cambio que afecta a diversos sectores, desde pequeños suministros hasta artículos personales.
La decisión se basa en la necesidad de corregir la ventaja competitiva que las empresas no comunitarias tenían sobre las establecidas en el mercado europeo. Con este cambio, se espera que la situación del comercio intracomunitario se ajuste para favorecer a las pymes europeas en un entorno cada vez más competitivo.