El Tribunal Supremo se prepara para revisar la deducibilidad de los intereses de demora que la Agencia Tributaria cobra a los autónomos en el marco de regularizaciones fiscales. Esta decisión es significativa, ya que podría aportar mayor seguridad jurídica en las declaraciones de la renta de estos trabajadores por cuenta propia.
En una sentencia anterior de 2023, el Alto Tribunal había permitido que estos intereses fueran considerados como un gasto deducible, basándose en que son parte de la actividad económica. La secretaria técnica del REAF, Raquel Jurado, ha subrayado que, aunque la ley excluye sanciones y recargos, los intereses de demora no caen en esa categoría.
El abogado Pablo G. Vázquez ha expresado su sorpresa ante la nueva revisión del caso, afirmando que la doctrina ya estaba clara en 2023. Si el Supremo ratifica su postura, esto beneficiaría a un amplio número de autónomos, permitiéndoles deducir estos intereses en sus rendimientos.