En España, el límite para las transferencias bancarias que deben ser declaradas ante Hacienda se establece en 10.000 euros. Las transferencias que superen los 6.000 euros son sometidas a un análisis por la Agencia Tributaria, en cumplimiento de la Ley 10/2010, que se centra en la prevención del blanqueo de capitales.
Las entidades bancarias tienen la obligación de monitorizar las transacciones para detectar cualquier actividad sospechosa. Esto incluye la implementación de sistemas automatizados que identifiquen comportamientos inusuales en los movimientos financieros. La normativa actual exige que las donaciones se declaren a través del Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD).
No declarar una donación puede resultar en sanciones significativas, que varían desde 600 euros hasta el 50% del valor de la donación no declarada. Además, los infractores pueden recibir una amonestación pública o privada, dependiendo de la gravedad de la infracción. Declarar correctamente estas operaciones es crucial para evitar multas y sanciones por parte de Hacienda.