Las pequeñas y medianas empresas (pymes) pueden beneficiarse de dos incentivos fiscales que les permitirán reducir su base imponible hasta un 30% en el cierre del ejercicio. Estos mecanismos, conocidos como la reserva de nivelación y la reserva de capitalización, han sido confirmados como derechos del contribuyente por el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC), lo que les otorga mayor seguridad jurídica al aplicarlos.
La reserva de nivelación está destinada a las entidades de menor tamaño y permite anticipar la compensación de futuras pérdidas, lo que proporciona estabilidad fiscal a medio plazo. Por su parte, la reserva de capitalización facilita la reducción de la base imponible cuando la empresa incrementa sus fondos propios y mantiene ese aumento durante un periodo mínimo de tres años. Ambos incentivos son compatibles y están regulados en la normativa del Impuesto sobre Sociedades.
Este marco fiscal ha ganado importancia en un contexto donde muchas pymes se enfrentan a cierres contables complicados, con mayores costes y obligaciones formales. Conocer y aplicar adecuadamente estos incentivos puede resultar crucial para mejorar la liquidez y la estabilidad financiera de las empresas.