Este año, los automovilistas en España aportarán aproximadamente 3.000 millones de euros por el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), conocido como impuesto de circulación. Sin embargo, la carga fiscal varía drásticamente entre municipios, con conductores en San Sebastián pagando hasta 10,5 veces más que sus homólogos en localidades de la Comunidad de Madrid.
Concretamente, un automovilista en San Sebastián desembolsará 89,25 euros por un vehículo de potencia fiscal media, mientras que en localidades como La Hiruela o Brunete el costo es de solo 8,52 euros. Este estudio, realizado por la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA), resalta las notables diferencias en la fiscalidad que afectan a los conductores en diferentes regiones.
Además, el informe denuncia la existencia de 'paraísos fiscales' en municipios como Madrid, Barcelona y Valencia, donde empresas de alquiler matriculan sus flotas para beneficiarse de un tratamiento fiscal más favorable. Estas empresas, al establecer pequeñas sucursales en dichos municipios, ahorran considerablemente en impuestos de circulación.
Otras capitales, como Santa Cruz de Tenerife y Badajoz, también aparecen en el informe como zonas con impuestos bajos, evidenciando la disparidad en la recaudación fiscal en España.