La Unión Europea está considerando la implementación de impuestos sobre criptoactivos y juegos online como parte de su estrategia para aumentar los ingresos del presupuesto comunitario. Se estima que estas nuevas fuentes de recaudación podrían aportar hasta 11.000 millones de euros anuales.
Los líderes europeos están centrados en la necesidad de diversificar las fuentes de financiación, incluyendo posibles gravámenes a las multinacionales digitales. La propuesta refleja un esfuerzo por adaptarse a la creciente economía digital y a las dinámicas del mercado del juego.
Las discusiones sobre estas medidas se llevaron a cabo en Bruselas y podrían tener un impacto significativo en la regulación de estos sectores en toda la UE. El avance de estas iniciativas dependerá de las negociaciones entre los estados miembros y de la aprobación de las legislaciones correspondientes.