La recaudación fiscal en España ha alcanzado un nuevo récord histórico en el primer semestre de 2026, con un total de 148.944 millones de euros, un incremento del 10,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este aumento se traduce en 14.089 millones de euros más que en la primera mitad de 2025, subrayando un crecimiento continuo en los ingresos públicos mes a mes.
A pesar de las rebajas fiscales implementadas para mitigar el impacto económico derivado de la guerra en Irán, que resultaron en una pérdida de 1.310 millones de euros en ingresos, el crecimiento en otras áreas ha compensado esta reducción. Los ingresos por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) han aumentado un 10,6%, mientras que el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) ha crecido un 8,4%. Estos incrementos han sido impulsados por el aumento del empleo, los salarios y el consumo en el país.
La Agencia Tributaria (AEAT) ha detallado que el aumento en los ingresos por Sociedades también ha sido notable, contribuyendo a la tendencia ascendente de la recaudación fiscal. El último informe señala que la recaudación fiscal no solo ha alcanzado máximos históricos, sino que también ha demostrado una capacidad de resiliencia ante las actuales condiciones económicas, donde la inflación sigue siendo alta.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido recomendaciones al Gobierno español para que limite las ayudas fiscales, sugiriendo que estas deberían concentrarse en los colectivos más vulnerables. La entidad ha expresado dudas sobre las proyecciones del Gobierno, al predecir que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá únicamente un 2,1% en 2026, lo que plantea un reto adicional para la política fiscal del país.
El impacto de las rebajas tributarias, que se aprobó en marzo, ha costado a las Administraciones Públicas alrededor de 1.310 millones de euros en el primer semestre del año. Estas medidas incluyeron reducciones en los impuestos de la electricidad y los combustibles, algunas de las cuales se han renovado parcialmente este verano. El Gobierno ha decidido reimplantar el IVA de la luz al 21% y el impuesto eléctrico, lo que podría tener un efecto significativo en el comportamiento del mercado y en la recaudación futura.
Contexto: La recaudación fiscal en España ha marcado un crecimiento constante en los últimos años, especialmente en el contexto de la recuperación económica post-pandemia. Las políticas fiscales del Gobierno han evolucionado para responder a las crisis externas, como el conflicto en Ucrania y la guerra en Irán, que han influido en los precios de la energía y el costo de vida. En este marco, la AEAT ha estado trabajando para optimizar la recaudación, lo que ha permitido mantener ingresos elevados a pesar de las reducciones impositivas temporales. La situación actual destaca la necesidad de un equilibrio entre la fiscalidad y el apoyo a los sectores más afectados por la crisis económica.