La reciente decisión del Gobierno de aumentar la base mínima de cotización para los autónomos, que pasará de 1.000 euros a 1.424,4 euros mensuales, ha generado descontento en el sector. Este incremento, que representa un 42% de aumento, afectará a aproximadamente 1,2 millones de trabajadores autónomos, incluyendo a los familiares colaboradores y societarios. Se estima que entre 500.000 y 700.000 de estos profesionales verán un incremento en sus cuotas de 135 euros al mes, lo que se traduce en un desembolso adicional de 1.620 euros a lo largo de 2026.
En respuesta, los partidos PP, Vox y Junts han anunciado su intención de presentar enmiendas en el Congreso para revertir esta subida, calificándola de "sablazo" al colectivo. Lorenzo Amor, presidente de ATA, criticó duramente la medida, argumentando que el Gobierno había acordado previamente congelar las cuotas. La ministra de Inclusión, Elma Saiz, defendió la subida como un cumplimiento de lo pactado en 2022, aunque la medida ha desatado una fuerte indignación entre los autónomos.
Con las elecciones en Andalucía programadas para el 17 de mayo, los partidos de derechas podrían contar con la mayoría necesaria para hacer frente al Gobierno en esta cuestión, lo que añade presión sobre el Ejecutivo para que reconsidere su decisión.