La Comisión Europea ha presentado una propuesta para que los Estados miembros reduzcan significativamente la carga fiscal sobre la electricidad, buscando disminuir las facturas energéticas de hogares y empresas. Este borrador se inscribe dentro del Plan de Acción para una Energía Asequible, con el fin de acelerar la descarbonización de la economía europea.
La propuesta incluye la eliminación de componentes no energéticos del recibo de la luz, que actualmente se utilizan para financiar políticas ajenas al suministro eléctrico. En particular, se sugiere que se eliminen los costes relacionados con pensiones de sectores específicos y cánones de radiodifusión pública.
En este contexto, se plantea que el Impuesto Especial sobre la Electricidad se establezca en 0 euros por MWh para consumidores domésticos y en un mínimo de 0,5 euros para empresas. Esta directriz, si se aplica en España, transformaría radicalmente el actual modelo tributario, donde este impuesto ha vuelto a ser del 5,11% tras la finalización de medidas excepcionales.