La OCDE ha señalado que el sistema fiscal en España provoca una carga impositiva significativa sobre el trabajo, lo que podría estar obstaculizando la creación de empleo y la actividad económica. En su reciente informe, el organismo internacional destaca la necesidad de un cambio hacia impuestos menos distorsionadores, como el IVA o tributos medioambientales, para fomentar un entorno más favorable para el crecimiento económico.
El informe también enfatiza que el IRPF, que se aplica a los ingresos de autónomos y trabajadores, presenta un sistema progresivo que, si bien ajusta la tributación a la capacidad económica, ha generado tensiones debido a la falta de deflactación en sus tramos. Esto ha llevado a que muchos autónomos enfrenten una mayor carga fiscal sin mejoras en su poder adquisitivo, lo que la OCDE considera perjudicial para la economía.
Además, la organización aconseja reducir la burocracia y promover la innovación entre las empresas. La recomendación de modificar la estructura impositiva abre un debate crítico, ya que un aumento en el IVA podría impactar desproporcionadamente a las rentas más bajas, afectando a una gran parte de los trabajadores autónomos.