Comprar un coche en el extranjero puede resultar más costoso de lo que muchos creen. Según Juan Ignacio Navas Marqués, director de Navas Cusi Abogados, es esencial considerar no solo el precio de venta sino también una serie de gastos adicionales como impuestos, aranceles y transporte. Rodanthi Tzorstaky, experta en derecho mercantil, enfatiza que el cálculo de costos debe incluir el IVA, el impuesto de matriculación y la homologación del vehículo.
Alemania, al ser parte de la Unión Europea, no impone aranceles a la importación, lo que puede parecer atractivo para los compradores. Sin embargo, es importante recordar que el IVA español del 21% se aplica si el vendedor es un profesional y no ha repercutido el impuesto alemán. Además, el impuesto de matriculación varía dependiendo de las emisiones de CO₂ del vehículo.
La normativa establece diferencias en la tributación entre vehículos nuevos y usados, lo que complica aún más el proceso de importación. Por lo tanto, los expertos recomiendan realizar un análisis exhaustivo de los costos antes de decidir importar un coche desde el extranjero.