La recaudación por el impuesto de sucesiones en Canarias ha experimentado una caída significativa, volviendo a niveles que no se veían desde 2020, el año de la pandemia. Este descenso se ha producido a pesar de los esfuerzos del Gobierno regional por implementar bonificaciones en este impuesto.
Las renuncias a herencias han aumentado, mientras que las donaciones han disminuido considerablemente. Este triple fracaso en la política fiscal ha generado preocupación entre los responsables locales y ha puesto de manifiesto la ineficacia de las medidas adoptadas.
Los datos de recaudación actuales sugieren que la situación fiscal en el archipiélago necesita una revisión urgente para revertir estas tendencias negativas y recuperar la confianza de los contribuyentes.