El Gobierno de España cuenta con un amplio margen fiscal de varios miles de millones de euros, lo que le permite considerar la implementación de un escudo que proteja a familias y empresas frente al aumento de precios debido al conflicto en Irán. Esta situación ya está impactando en los costos de la gasolina y el gasoil.
El Ministerio de Hacienda ha señalado su disposición para reducir impuestos, mientras que el Ministerio de Economía está vigilando el incremento en los precios de los combustibles. La mejora en la recaudación tributaria, gracias a la recuperación del PIB post-pandemia, ha permitido a Hacienda mantener este margen fiscal superior al de otros países europeos.
Según las previsiones, el déficit público se espera que cierre en el 2,5% del PIB en 2025, con estimaciones de reducción a 2,1% para 2026 y 1,8% en 2027. La Autoridad Fiscal ha informado que la deuda pública se situó en el 100,8% del PIB en 2025, con una reducción interanual de 0,9 puntos.
Con ingresos tributarios alcanzando 320.000 millones en 2025, y una previsión de más de 350.000 millones para 2026, el Gobierno dispone de los recursos necesarios para abordar la situación de inflación provocada por la incertidumbre en Oriente Medio.