Durante el periodo del 1 al 21 de marzo de 2026, Hacienda recaudó más de 68 millones de euros en concepto de IVA sobre combustibles, gracias al aumento de los precios en medio del conflicto en Irán. Este incremento en los ingresos se produce en un contexto donde el gravamen del IVA sobre diésel y gasolina se mantuvo en el 21%, el tipo general aplicable hasta el momento.
A medida que los precios de los combustibles se dispararon, la recaudación tributaria experimentó un aumento significativo. Los precios del diésel comenzaron en 1,44 euros por litro, mientras que la gasolina 95 se situó en 1,49 euros. A lo largo de esas tres semanas, los precios alcanzaron máximos de 1,94 euros para el gasóleo y 1,81 euros para la gasolina, resultando en que llenar un depósito podía costar casi 100 euros, comparado con los 60 o 70 euros previos.
En comparación con el mismo periodo del año anterior, Hacienda ingresó 603 millones de euros por este tributo, superando los 535 millones de 2025, lo que indica un crecimiento notable en la recaudación, sin interferencias de festivos o vacaciones que pudieran alterar los datos.