Al cierre de 2025, el gasto público en España alcanzó el 45,6% del PIB, un nivel inferior al 49,6% de la media de la Unión Europea. A pesar de que el incremento del gasto en España ha sido más pronunciado en comparación con el continente, la inversión pública sigue siendo un área de preocupación, con un aumento de sólo 0,9 puntos en la última década, hasta situarse en el 2,9% del PIB.
Según datos de la Comisión Europea (AMECO), entre 2016 y 2025, el gasto público en España creció 3,5 puntos porcentuales, mientras que en la UE fue solo 2,1. Sin embargo, de ese incremento, únicamente un 25% se destinó a mejorar la inversión pública, a la que se asigna un bajo porcentaje en comparación con el 3,8% de la UE.
El gasto en beneficios sociales, que comprende pensiones y subsidios, representa el 17% del PIB español, situándolo en el séptimo lugar dentro de la UE. Las previsiones para 2026 y 2027 indican que este porcentaje se mantendrá en España, mientras que la media de la UE podría aumentar a 4%, ampliando así la brecha en la inversión pública.