La recaudación fiscal en España superó los 325.356 millones de euros en 2025, lo que representa un incremento del 10,4% en comparación con el año anterior. Este aumento ha permitido al Estado reducir su déficit presupuestario al 2,2% del PIB, el nivel más bajo desde la crisis financiera de 2008, y marcar el primer superávit primario desde 2007.
El nuevo ministro de Hacienda, Arcadi España, anunció estos datos tras asumir el cargo de María Jesús Montero. La Agencia Tributaria atribuye este crecimiento a un aumento del PIB del 2,8% y a cifras récord de empleo que alcanzan los 22,5 millones de ocupados. Sin embargo, también se destaca que la inflación ha jugado un papel importante, afectando las tarifas impositivas sin ajustes correspondientes.
Los ingresos por el IRPF se incrementaron un 10,1% hasta los 142.466 millones de euros, impulsados por el buen comportamiento del mercado laboral. Además, el Impuesto sobre Sociedades creció un 8,1%, alcanzando 42.266 millones de euros, vinculado a mayores beneficios empresariales. Por último, la recaudación de IVA se elevó un 9,9% hasta 99.532 millones de euros, beneficiándose de un aumento en el consumo.