La Unión Europea busca la armonización de impuestos sobre la riqueza, un objetivo que ha permanecido en la agenda desde su fundación. Un estudio elaborado por tres expertos del Parlamento Europeo simula los ingresos que podrían generarse si los Estados miembros coordinaran la tributación de grandes patrimonios, especialmente los relacionados con bienes inmuebles.
Según los cálculos, aplicar los tipos impositivos actuales sobre propiedades de personas con un patrimonio superior a 1.000 millones de euros podría reportar aproximadamente 12.900 millones de euros anuales a los países de la UE, asumiendo un cumplimiento total de las obligaciones fiscales. Si los Estados con tipos impositivos inferiores a la media de la UE elevaran sus tasas, la recaudación podría aumentar a cerca de 15.200 millones de euros.
Los autores también consideran un escenario donde el umbral se reduzca a un millón de euros, estimando que esto podría generar 127.800 millones de euros adicionales bajo las tasas actuales, o 151.300 millones de euros si se ajustaran todos los tipos a la media de la UE. Este enfoque ha sido calificado como maximalista, reflejando la complejidad de los sistemas fiscales en los distintos Estados miembros.