Realizar aportaciones mensuales de 300 euros en fondos indexados puede permitir a los inversores alcanzar un patrimonio de 500.000 euros a lo largo de los años, según el experto en finanzas Javi Linares. Este enfoque se basa en la disciplina y el interés compuesto, donde las pequeñas inversiones se mantienen durante décadas. Linares destaca que la rentabilidad media de estos fondos oscila entre el 7% y el 10% anual, lo que facilita el crecimiento del capital.
La importancia del interés compuesto radica en que cada contribución mensual genera rendimientos que se reinvierten, acelerando el crecimiento del capital con el tiempo. Aunque los primeros años pueden parecer lentos, el efecto exponencial se hace evidente a medida que avanza el tiempo. Este método es accesible para muchas personas con ingresos medios, ya que una vez establecida la inversión, el proceso se automatiza, reduciendo la tentación de decisiones impulsivas.
El planteamiento de Linares enfatiza que el éxito radica en la constancia y en mantener la estrategia a largo plazo, evitando la búsqueda de ganancias rápidas. Invertir en fondos indexados, que diversifican en cientos de empresas, permite a los inversores manejar mejor las fluctuaciones del mercado, manteniendo la inversión incluso en períodos de volatilidad.