Más del 65% de los jóvenes españoles menores de 35 años reconoce la dificultad de ahorrar con regularidad, según el Banco de España. Esta situación se agrava por la creciente brecha entre los ingresos y el coste de vida en ciudades como Madrid y Barcelona.
El precio medio de alquiler ha aumentado más de un 20% en los últimos dos años, lo que ha llevado a que más del 60% de los jóvenes entre 25 y 34 años viva con sus padres, según datos de Eurostat. A pesar de su preparación, estos jóvenes se enfrentan a un entorno económico desafiante, donde los salarios medios rondan los 1.200 euros netos mensuales.
Además, un estudio de Intrum revela que más de la mitad de la Generación Z y los Millenials gastan más de lo que pueden permitirse en compras impulsivas, influenciados por las redes sociales. La falta de educación financiera también se destaca como un factor clave que contribuye a esta crisis de ahorro.
Expertos de la Fundación Mutualidad subrayan la necesidad de promover la educación financiera en los centros educativos para ayudar a los jóvenes a mejorar su capacidad de ahorro y gestionar sus finanzas de manera más efectiva.