La inflación en España se mantuvo en un 3,2% en mayo, la misma cifra que se registró en abril, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, la inflación subyacente experimentó un aumento, alcanzando un 3,0%, lo que indica un encarecimiento estructural de la cesta de la compra.
Los precios de la electricidad y el gas disminuyeron un 5,5% y un 9,7% respectivamente durante el mismo mes. En contraste, los combustibles líquidos lideran las subidas de precios en el último año con un incremento del 48,8%, seguido por la joyería y relojes pulsera con un 27,2% y el transporte aéreo, que subió un 25,5%.
A pesar de la caída en los precios de la energía, el Ministerio de Economía ha señalado que las medidas del Plan de Respuesta han moderado la inflación general en algo más de un punto porcentual. Desde el 1 de junio, el Gobierno ha suspendido parte de las rebajas fiscales que había implementado debido al conflicto en Irán, afectando el Impuesto Especial sobre la Electricidad y el IVA aplicable a la electricidad y el gas natural.