El IBEX 35 ha cerrado la sesión con una caída del 1,25%, situándose en 8.500,30 puntos. Esta bajada se produce en un contexto de incertidumbre económica, donde los inversores están atentos a las decisiones que tomará el BCE en su próxima reunión.
Entre las compañías más afectadas, Telefónica y Repsol han registrado caídas significativas en su valor de acción, contribuyendo a la tendencia negativa del índice. A pesar de estas pérdidas, algunos analistas sugieren que el mercado podría estabilizarse si se confirma una política monetaria más clara por parte del BCE.
La atención se centra ahora en las próximas cifras de inflación que se publicarán el 30 de octubre, lo que podría influir en la dirección del mercado en el corto plazo.