Los expertos en finanzas recomiendan a los trabajadores reservar entre un 10% y un 15% de sus ingresos mensuales para asegurar un futuro económico estable. Esta estrategia se basa en la necesidad de complementar las pensiones públicas, que podrían ser insuficientes para mantener el nivel de vida deseado tras la jubilación.
Según los cálculos de planificación financiera, un ahorro constante permite acumular fondos suficientes para cubrir un periodo de jubilación de entre 20 y 25 años. Los especialistas advierten que, aunque la Seguridad Social sigue siendo el principal apoyo económico para los jubilados, depender únicamente de esta podría no ser viable en el futuro.
El aumento de la esperanza de vida implica que los recursos deben durar más tiempo, lo que enfatiza la importancia de comenzar a ahorrar cuanto antes. Algunos asesores utilizan la expresión "no tener que compartir piso" para subrayar el riesgo de que quienes no ahorran puedan verse obligados a vivir con otros en su vejez.