Repsol ha comenzado a recibir cargamentos de crudo desde Venezuela como parte de un acuerdo para saldar deudas actuales, lo que representa un avance significativo en sus operaciones en el país. La empresa ha contabilizado hasta 4.550 millones de euros en deudas recuperables en Venezuela, aunque gran parte de esta cifra está provisionada. Durante la junta general celebrada en Madrid, el CEO, Josu Jon Imaz, enfatizó que "no es el momento de empezar a hablar ni cobrar" la deuda anterior, subrayando la necesidad de estabilidad en el país para abordar estos temas.
Además, Imaz ha informado sobre un esfuerzo de 1.600 millones de euros para asegurar el suministro de queroseno en España debido a la guerra en Irán, destacando que Repsol puede ofrecer un excedente de entre 20% y 25% respecto a la demanda. En este contexto, el presidente de la compañía, Antonio Brufau, expresó su preocupación por la posibilidad de que Europa busque reemplazar los combustibles fósiles con energías renovables, sugiriendo la importancia de mantener relaciones sólidas con Estados Unidos.
La empresa también se prepara para enfrentar "periodos de complejidad" en Europa en las próximas semanas, aunque Imaz aseguró que España está "mejor pertrechada" para enfrentar estos desafíos. Repsol ha invertido más de 1.500 millones de euros desde el 1 de marzo para garantizar un suministro adecuado de energía a España y Portugal, manteniendo su compromiso frente a la situación geopolítica actual.