La guerra en Irán ha provocado una reducción significativa en el suministro de petróleo, afectando al mercado global con una pérdida de 14 millones de barriles diarios. Este impacto es mayor que el de las crisis energéticas anteriores, según el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol.
En su última rueda de prensa en Viena, Birol destacó que el bloqueo del estrecho de Ormuz y las acciones militares iraníes han afectado gravemente la oferta de crudo, contribuyendo a que el mercado haya perdido un 13,5% del consumo global en los últimos dos meses y medio. Esta situación se ha visto agravada por las restricciones impuestas por Estados Unidos a los puertos y buques iraníes.
Históricamente, la AIE señala que las crisis del pasado, como la de 1973 y la de 1979, también redujeron el suministro de petróleo, pero la actual se destaca por su magnitud. Birol ha instado a implementar medidas de austeridad en lugar de ajustes fiscales para mitigar el impacto en los consumidores.