Desde el 1 de junio, los consumidores españoles perderán las rebajas fiscales en la electricidad y el gas, medidas que se implementaron en marzo ante el aumento de la inflación vinculado al conflicto en Irán. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), los precios de la electricidad y el gas natural disminuyeron un 4,3% y un 9,6% respectivamente en abril, lo que impide que se mantengan los descuentos tributarios.
Sin embargo, la reducción en los precios de los combustibles continuará hasta el 30 de junio debido a un incremento superior al 15% en sus precios durante abril. En concreto, el gasóleo y los combustibles líquidos subieron un 51,7% y un 28,2% interanual, respectivamente. Por lo tanto, se seguirá aplicando un IVA del 10% en gasolinas, gasóleos y biocarburantes.
A partir del 1 de junio, los españoles verán el regreso del IVA al 21% sobre electricidad y gas, así como la eliminación de la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad, lo que podría impactar en su economía familiar en un contexto inflacionario.