La captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha transformado el panorama del mercado petrolero, destacando a Repsol como una de las compañías que podría beneficiarse. Según un informe de Barclays, junto a la estadounidense Chevron y el grupo italiano Eni, la empresa española se encuentra en una posición favorable ante la posible flexibilización de sanciones en Venezuela.
A pesar de que no se anticipa una normalización inmediata del mercado, Barclays proyecta un aumento en la producción de crudo del país entre 200.000 y 300.000 barriles diarios para 2026, partiendo de los cerca de un millón de barriles actuales. Las acciones de Repsol mostraron incrementos de aproximadamente el 1% este lunes, reflejando las expectativas positivas generadas por este cambio.
Repsol, que cuenta con una experiencia operativa considerable en Venezuela, posee activos significativos en el sector del gas natural. Esta familiaridad histórica podría ser crucial para la reconstrucción del sector petrolero del país, que enfrenta desafíos de capital e infraestructura. Según Banco Sabadell, una transición ordenada podría ser beneficiosa para Repsol, permitiendo el levantamiento de embargos sobre la exportación de crudo.