La situación actual en la red eléctrica de España ha puesto en riesgo a 350.000 nuevas viviendas, debido a un grave problema de overbooking en las conexiones eléctricas. Este cuello de botella ha llevado a numerosas industrias y proyectos urbanísticos a enfrentarse a la denegación sistemática de permisos de conexión. Según fuentes del sector, las compañías como Red Eléctrica han otorgado más capacidad de acceso de la que realmente pueden gestionar.
Los promotores de proyectos en marcha ahora se encuentran en una situación de incertidumbre, ya que muchos confiaban en permisos que les garantizarían el acceso al suministro eléctrico, pero que ahora están en entredicho. Este fenómeno, sin precedentes en el país, podría desencadenar una judicialización masiva de casos, debido a un “déficit de regulación brutal” y desacuerdos entre las distribuidoras y Red Eléctrica sobre la capacidad real disponible.
El mapa de saturación de la red de transporte, publicado por Red Eléctrica, indica que solo el 25% de los nudos tiene capacidad suficiente para nuevas conexiones, lo que agrava aún más la situación. Este problema ha generado un clima de inseguridad jurídica que afecta a inversores y promotores en toda España.