En una reunión en la Casa Blanca, el CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, expresó su intención de aumentar la producción de petróleo de la compañía en Venezuela hasta 140.000 barriles diarios, triplicando su volumen actual. Este ambicioso plan está condicionado a que se presenten las "circunstancias necesarias".
Imaz subrayó que Repsol ha invertido más de 21.000 millones de dólares en Estados Unidos desde 2008 y reafirmó el compromiso de la empresa con ambos países. Durante la reunión, también se discutió la situación financiera de Repsol en Venezuela, donde la compañía enfrenta deudas pendientes que ascienden a aproximadamente 900 millones de euros, de los cuales ha provisionado 536 millones.
Representantes de otras grandes empresas del sector energético, como Chevron y Exxon, también participaron en la convocatoria urgente organizada por el presidente Trump para definir el futuro del petróleo en el país caribeño. Actualmente, Repsol tiene una exposición patrimonial superior a 330 millones de euros en la economía venezolana y posee el 40% de la empresa Petroquiriquire, en colaboración con la estatal PDVSA.