Los recientes conflictos en Oriente Medio, que involucran a Estados Unidos, Israel e Irán, han provocado un aumento significativo en los precios del petróleo, afectando directamente el coste de los combustibles en España. La gasolina ha pasado de un precio medio de 1,65 euros por litro a 1,78 euros en cuestión de semanas, según el último Boletín Petrolero de la Unión Europea.
Este incremento tiene un impacto inmediato en miles de autónomos que dependen del vehículo para su actividad laboral, como taxistas, repartidores y transportistas. Estos profesionales enfrentan un aumento en sus costes operativos, lo que dificulta aún más la planificación económica en un entorno ya complicado por la inflación.
La Asociación Nacional del Taxi ha destacado que la subida del combustible afecta la rentabilidad del sector, ya que las tarifas reguladas limitan su capacidad de ajuste ante el aumento de precios. Asimismo, los autónomos de la distribución de última milla también están sintiendo este efecto. Desde Confebus, se ha solicitado una revisión de tarifas y medidas que mitiguen el traslado descontrolado del aumento en los combustibles a los precios finales.