El índice de precios al consumo (IPC) en España registró un aumento del 3% en marzo de 2026, alcanzando su nivel más elevado desde junio de 2024. Esta cifra representa la mayor subida en casi cuatro años y se sitúa por debajo de la previsión de Funcas, que estimaba un incremento del 3,6%, y por encima de la estimación de BBVA Research, que era del 2,9%.
El Ministerio de Economía ha atribuido este crecimiento de los precios al shock energético causado por el conflicto en Irán, el cual ha incrementado el indicador general en un punto porcentual respecto a febrero. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos elaborados, se mantuvo en 2,7%, similar al dato de febrero.
En respuesta a este aumento, el Gobierno ha implementado un paquete de rebajas fiscales sobre la energía, que podría permitir un ahorro medio de 90 euros hasta junio al repostar. Sin embargo, el repunte de la inflación afecta la capacidad de gasto de los hogares, limitando su consumo y, por ende, el crecimiento económico en el país.