La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha decidido liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia, una medida sin precedentes para afrontar la crisis derivada del conflicto en Oriente Próximo. Este anuncio fue realizado por el director de la AIE, Fatih Birol, quien destacó que esta intervención es más del doble de la que se llevó a cabo al inicio de la guerra en Ucrania.
El cierre del estrecho de Ormuz, una ruta clave que transporta alrededor del 25% del comercio mundial de petróleo, ha causado una significativa perturbación en los mercados. Birol subrayó que el impacto del conflicto está afectando a la seguridad energética y a la economía global, con flujos de petróleo y gas que se han visto prácticamente detenidos tras los recientes ataques a Irán.
La AIE busca mitigar estos efectos mediante esta liberación histórica, aunque Birol enfatizó que la reanudación del tránsito a través del estrecho es fundamental para restablecer la estabilidad en los suministros de petróleo y gas.