Las gasolineras en España podrían ver incrementos en el precio del combustible, alcanzando entre 1,8 y 2 euros por litro, según las previsiones de los distribuidores. Este aumento se relaciona con la actual inestabilidad en el mercado petrolero, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para el tráfico de petróleo y gas natural.
A pesar de que el riesgo de desabastecimiento es considerado bajo, las fluctuaciones en el precio del barril de petróleo son esperadas. La OPEP+ está evaluando un posible aumento en la producción para mitigar el impacto de la creciente tensión en la región. Las decisiones de grandes navieras, como MSC y Maersk, de suspender operaciones en la zona hasta que se estabilice la situación, están contribuyendo a un clima de incertidumbre.
Los consumidores y analistas del sector están atentos a cómo se desarrollará el conflicto en Irán, ya que cualquier escalada podría tener repercusiones directas en el precio de la gasolina. La actividad comercial en el área ha disminuido, con petroleros evitando la zona por recomendaciones de la Guardia Revolucionaria iraní.