El próximo 6 de julio, representantes de España, Francia y Portugal se reunirán en París para discutir el avance de las interconexiones eléctricas en la Península Ibérica. Esta cumbre se llevará a cabo en un contexto en el que la nueva línea de interconexión entre Pontevedra y Viana do Castelo añadirá aproximadamente 1.000 MW a la capacidad de intercambio eléctrico en la región.
Durante el encuentro, la ministra española para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, y su homóloga portuguesa, Maria Graça Carvalho, estarán acompañadas por el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, así como por representantes de operadores y reguladores del sector. Este proyecto, que ha movilizado inversiones superiores a 70 millones de euros en cada país, busca mejorar la conexión eléctrica y avanzar hacia un mercado interior de electricidad común en Europa.
A pesar de los esfuerzos, la capacidad de intercambio entre Francia y España aún se encuentra por debajo de los objetivos establecidos por la Comisión Europea. La situación ha impulsado a los gobiernos de ambos países a presionar a París para facilitar nuevas conexiones a través de los Pirineos, superando las reticencias por los costes asociados al reforzamiento de las redes en esa área.