La central nuclear de Almaraz en España ha conseguido una prórroga en su funcionamiento, extendiendo su vida útil hasta julio de 2030. Esta decisión se formalizó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 14 de agosto de 2026, modificando el calendario anterior que preveía el cierre de sus dos reactores para noviembre de 2027 y octubre de 2028. La Unidad I de Almaraz ganará 31 meses adicionales, mientras que la Unidad II obtendrá una extensión de 19 meses.
La prórroga responde a una solicitud presentada por las tres compañías propietarias de la planta: Iberdrola, Endesa y Naturgy, en octubre de 2025. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha justificado esta decisión como una respuesta a la actual inestabilidad geopolítica y las condiciones del mercado energético internacional.
La crisis de energía ha sido potenciada por el conflicto en el estrecho de Ormuz, donde el bloqueo ha afectado el suministro de gas y petróleo. El precio del gas alcanzó un máximo anual de 63,57 euros el 24 de julio, mientras que el petróleo llegó a tocar los 118 dólares por barril el 31 de marzo. Desde entonces, el valor del petróleo ha corregido significativamente, situándose entre 81 y 85 dólares, lo que representa una caída de aproximadamente 30% desde sus picos más altos. En la primera quincena de agosto, el precio del petróleo se ha mantenido entre 86 y 90 dólares.
El aumento de las temperaturas en España ha impulsado la demanda de energía eléctrica, que creció un 3,5% en julio. La energía nuclear ha sido un componente clave en la respuesta a esta demanda, representando aproximadamente el 16% de la generación eléctrica en agosto de 2026, aunque históricamente ha estado más cerca del 20%.
Este cambio en el calendario de cierre para la central de Almaraz forma parte de la estrategia del Gobierno español, que tiene previsto el cierre definitivo de todas las plantas nucleares del país para 2035. Según el cronograma actual, tras el cese de Almaraz, las próximas centrales que cerrarán serán Ascó I el 2 de octubre de 2030, Cofrentes el 30 de noviembre de 2030, y Ascó II en septiembre de 2032.
Contexto: La central de Almaraz es una de las más importantes dentro del parque nuclear español, que ha sido fundamental en la generación de energía en el país. Con la creciente incertidumbre en los mercados internacionales y la presión por las energías renovables, el debate sobre el futuro de la energía nuclear en España se intensifica. En este marco, la extensión de la vida de Almaraz añade un nuevo elemento a la discusión sobre la sostenibilidad energética y la transición hacia un sistema más diversificado y menos dependiente de fuentes fósiles.