El fenómeno del absentismo laboral está generando inquietud en varios países europeos, incluido España, donde la situación se ha vuelto cada vez más crítica. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en 2025, el absentismo en España alcanzó las 5 semanas, superando la media de 2,6 semanas de la OCDE. Este aumento ha llevado a un creciente debate entre la patronal y las organizaciones sindicales en el país.
La reforma más reciente en Alemania, impulsada por el canciller Friedrich Merz, cambiará la forma en que los trabajadores pueden acceder a la baja médica. A partir de enero de 2027, se requerirá una consulta presencial desde el primer día de enfermedad, en lugar de permitir la obtención de bajas médicas por teléfono como se hacía anteriormente. Esta medida se enmarca en un contexto en el que la ausencia media en Alemania fue de 3,5 semanas en 2025, cifra que también está por encima de la media de la OCDE.
Francia se enfrenta a una situación similar, con una ausencia media de 4,1 semanas en 2025. En este sentido, el absentismo está generando preocupación en toda Europa, ya que implica un coste significativo para las arcas públicas. Los países europeos están buscando soluciones para mitigar este problema. Por ejemplo, en Noruega, se ofrece una cobertura del 100% para los trabajadores que se encuentren de baja.
En España, el sistema de bajas laborales establece que, cuando un trabajador se encuentra de baja por enfermedad común, los primeros tres días no percibe salario. Del cuarto al vigésimo día, la empresa abona el 60% de la base reguladora, mientras que a partir del día 21, la Seguridad Social cubre el 75% de dicha base. Sin embargo, las empresas tienen la opción de complementar los primeros días de baja a través de mejoras acordadas en la negociación colectiva, lo que repercute en sus gastos.
El aumento del absentismo ha llevado a que diferentes naciones europeas inicien debates sobre la mejor manera de abordar el problema. En este contexto, los Países Bajos también están explorando medidas para frenar el incremento de ausencias laborales, y se espera que otras naciones se unan a estos esfuerzos, buscando alternativas que puedan ser efectivas en la reducción de este fenómeno.
Contexto: El absentismo laboral se ha convertido en un tema candente en la agenda política y económica de España, especialmente tras la pandemia de COVID-19, que modificó la dinámica del trabajo y la salud. A medida que la economía española busca recuperarse, el control del absentismo se ha vuelto esencial para mejorar la productividad y la sostenibilidad del sistema laboral. Las reformas en otros países europeos pueden influir en las políticas que se implementen en España, donde el diálogo entre empresas y sindicatos será clave para encontrar un equilibrio que beneficie a ambas partes.